FUNES, EL MEMORIOSO

FUNES, EL MEMORIOSO

Este relato inicia con la recordación que tiene Borges hacia un hombre llamado Ireneo Funes conocido también como “cronométrico Funes”, Borges lo describe como alguien que posee un don especial para observar cosas que jamás nadie ve en alguna cosa, aunque la mire por un largo tiempo.
Fueron pocas las veces que Borges vio a Funes. La primera ocurrió durante un atardecer de Marzo o Febrero del año ochenta y cuatro, cuando Borges regresaba a Fray Bentos junto con su primo Bernardo Haedo de la estancia de San Francisco. En el camino entraron en un callejón, de repente se oscurecido, y se oyeron rápidos pasos a lo alto al levantar sus ojos Borges vio un muchacho que corría por una vereda, ese joven llevaba puesto unos pantalones amplios, unas alpargatas y un cigarrillo puesto en su boca, en ese momento Bernardo (su primo) pregunto ¿Qué horas son, Ireneo? Este sin consultar nada respondió: Faltan cuatro minutos para las ocho, joven Bernardo Juan Francisco. Luego Bernardo le comento a Borges que ese joven era muy raro pues nunca peleaba con nadie y siempre sabía la hora exacta, agrego que era hijo de una planchadora llamada Maria Clementina Funes, y que algunos decían que su padre era el medico ingles O’connor y otros un domador del departamento del salto.
En el año ochenta y siete Borges regresa a Fray Bentos después de un gran viaje en Montevideo, a su llegada se entera que Funes había sufrido un accidente al ser volteado por un caballo sin domar, le dijeron también que Funes no se movía pero mantenía sus ojos puestos en una higuera, y que durante los atardeceres, lo sacaban a la ventana. Por aquel tiempo Borges iniciaba su estudio metódico del latín, pues tenía libros como De viris ilustribus de Lhomod, el Thesarus de Quicherat; Ireneo se entero de esto y a través de una carta le pidió a Borges que le prestara uno de sus libros junto con un diccionario, para Borges esto fue muy extraño, llego a pensar que era una broma pues sus libros eran anómalos, pero sus primos le dijeron que eran cosas que a Ireneo le gustaba hacer y entonces se los envió.
Unos días después Borges recibió un telegrama en el que decía que su padre se encontraba enfermo. Un día antes de que Zarpara su barco se dio cuenta que le faltaban dos de sus libros, se dirigió a casa de Ireneo para llevarlos, al llegar allí lo recibió la madre de Ireneo, él entro en la casa y camino hasta una pieza que estaba totalmente oscura y escucho una voz que hablaba en latín, al principio se encontraba desconcertado pero luego se dio cuenta que se trataba de un párrafo de uno de sus libros.
(Borges resalta que lo siguiente de su relato es lo mas difícil de mencionar) Ireneo inicio a enumerar en latín y español, los casos de memoria prodigiosa registrados en Naturales historia, (uno de los libros prestados por Borges) esto resulto extraño para Borges pero recordó el accidente sufrido por Funes y se dio cuenta que este provoco en Funes el desarrollo de su memoria, aunque se encontrara inmóvil.
Ireneo era capaz de recordar todo a su alrededor, sus sueños, sus pensamientos y sus vivencias, él mismo dijo a Borges: “Más recuerdos tengo yo solo que los que habrán tenido todos los hombres desde que el mundo es mundo”, “mis sueños son como la vigilia de ustedes” y “Mi memoria, señor, es como vaciadero de basuras”. Hasta inicio un sistema de numeración que consistía en cambiar los números por palabras (Por ejemplo en lugar de siete mil catorce decía ferrocarril) y un catalogo mental de todas las imágenes que recordaba.
Ireneo había aprendido el ingles, el francés, el portugués, el latín, todos sin ningún esfuerzo. En el extraño mundo de Funes no existían ideas generales, solo habían detalles inmediatos lo que es muy extraño pues las demás personas son capaces de olvidar diferencias, de generalizar y abstraer.
Finaliza Borges el relato con la llegada de la madrugada, donde pudo ver la cara de Funes que tenia tan solo diecinueve años, le pareció una maravilla que ese joven recordara todo, así que no sabia como actuar pues Ireneo recordaría para siempre cada uno de sus gestos y movimientos.
Ireneo Funes falleció en 1889 a sus 21 años, por causa de una congestión pulmonar.

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Acerca de elfigondelperegrino

Me gusta la vida, y lo que la compone, aún creo en la gente, con franqueza y lealtad, sin distinción de credo ni raza... Creo que aportando mi pequeño granito de arena, conjuntamente con los demás, se puede llegar a construir grandes cosas. Me declaro Amante del agua, del verde, de mis plantas y sobre todo, apasionado por la literatura.. Me agrada seguir aprendiendo las vivencias de otras culturas, ya sé, que para llegar a saber de todas, no me alcanzarían dos vidas, en tanto...lo intento. Te invito a caminar este rumbo, hay senderos aún, ya se abrirán los caminos...SE HACE CAMINO AL ANDAR.
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2 respuestas a FUNES, EL MEMORIOSO

  1. elfigondelperegrino dijo:

    “MIS SUEÑOS SON, COMO LA VIGILIA DE USTEDES”…realidad, en mi memoria anidan todos aquellos recuerdos vividos, no falta ninguno.

  2. Griselda Susana dijo:

    Me remití al texto original. Es, sin duda, un relato atrapante, narrado de una forma impecable.
    El mentado Funes “el cronométrico”, después de un accidente que lo deja postrado adquiere un desmesurado desarrollo de la memoria y percepción,y éstas se vuelven infalibles. Su mente viaja hacia los recuerdos más remotos, no sólo los suyos sino los de la humanidad toda. Cada imagen visual de sus sueños está ligada a sensaciones musculares, térmicas, etc…

    Dice: “…más recuerdos tengo yo solo que los que hayan tenido todos los hombres desde que el mundo es mundo…” y también “Mis sueños son como la vigilia de ustedes…” “Mi memoria, señor, es como un vaciadero de basura…”.
    Entiendo que lo que nos quiere expresar Funes es que sus sueños, son tan vívidos, plenos y reales como lo que para cualquier otra persona puede ser su vinculación, con el mundo exterior, en la vida cotidiana. Para él (Funes) esa “nitidez” y “compenetración” – aunque magnificados- se dan en el sueño; para los demás en la vigilia…
    Él ahonda en los objetos, capta hasta los detalles minuciosos, pero su abordaje es VIVENCIAL O PASIONAL, nunca RACIONAL,ya que no puede abstraer.
    Sus categorizaciones son arbitrarias, ilógicas, emplea sinestesias (asociando números y palabras)..¿.¿Será por eso que manifiesta -que su memoria es un vaciadero de basura-?? porque lo recuerdos que acumula son como un conglomerado de imágenes profundas en su captación, pero caóticas, incapaces de ajustarse a una categoría racional…
    Me quedan muchas dudas. No sé si lo interpreté bien…Es un texto que invita a varias lecturas (interpretaciones).
    Un fuerte abrazo a todos.

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